Algo que hace único al Nazareno de Brunete sobre el resto de representaciones de la Pasión es su vínculo con las mejores pinacotecas del mundo a través de los cuadros de importantes pintores que hay en ellas y que marcan el hilo conductor de la representación. Sobre la torre de la Iglesia, durante el transcurso de la representación, se proyectan 11 importantes cuadros que coinciden y enmarcan la escena que se está representando en ese momento.